No más excusas para no traer tu fiambrera

Una fiambrera es un buen hábito por muchas razones. ¿Pero como hacerlo? Hemos hecho una lista para  eliminar las cinco excusas principales para no traerla.¡Buen provecho!

1- "No se ve sabroso"

 

Hazlo apetitoso. Esto es tan fácil que puede parecer innecesario, pero marca la diferencia. Algunas ramitas de hierbas frescas y tomatitos agregan una dimensión gastronómica a las sobras y comidas congeladas. Si tienes suficiente para una ensalada complétala, y abre el apetito.

2. "Ocupa demasiado espacio"

 

Dedica un cajón de la cocina y usa un organizador de tapas para tener siempre los recipientes listos. Al estar organizado encontrarás las piezas enseguida, además ayudas a que respiren los contenedores y a que no cojan olor.

3. "No tengo tiempo"

 

Prepáralo con anticipación (lo agradecerás más tarde). Guarda proporciones del fin de semana, así ahorrarás mucho tiempo durante la semana. Cocina un lote grande y congélalo en porciones. Con esto ayudas a ser más sostenible y reducir presupuesto. 

4. "Mil y un lavados"

 

Un frasco o recipiente de vidrio puede ser la fiambrera perfecta. Puede contener de todo, desde sopas hasta ensaladas, puedes comer directamente  e incluso puedes colocar tus alimentos en capas para hacer una exhibición sabrosa y hermosa. ¡Nos encanta!

5. "Lo olvido"


Haz un sistema para llevarlo contigo. Por simple que parezca, si empiezas a olvidarlo corres el riesgo de acabar con el hábito por completo. Puedes colocar una nota al lado de tu puerta, prepara una bolsa llamativa y bonita o, mejor aún, inspírate "publicando" en redes el plato que has preparado. (incluso crea un menú para toda la semana).

Atrévete a llevar tu comida, verás que tu cuerpo lo agradece, tu bolsillo y sobre nos ayudas a ser sostenibles. Es hora de cuidarse ¡te esperamos a la hora de comer!